viernes, 17 de febrero de 2012

CHARLES DICKENS.


Su universo se redujo a Londres, Yorkshire o Brighton y, sin embargo, 200 años después de su nacimiento, Charles Dickens (Portsmouth, 1812-Londres, 1870) sigue ocupando uno de los primeros puestos en la literatura universal. Su prosa, clara aunque con los circunloquios propios de su época, denunció sin ridiculizar las condiciones de vida de una metrópoli que seguía siendo capital del mundo. Pero en la que muchos morían de hambre y de miseria.
El padre de David Copperfield, de la pequeña Dorrit o del Señor Scrooge supo reflejar esos años a la manera de un cronista, como había hecho en su labor como taquígrafo del Parlamento. Desde la cómoda perspectiva de su fortuna —dejó a sus hijos una herencia de ocho millones trescientas mil libras de 1870—, a Dickens no le contaban lo que ocurría fuera ni fantaseaba con lo que podría ser. Salía a las calles para verlo. Famosos son sus largos paseos, muchas veces nocturnos, por las zonas menos recomendables de Londres y su viaje, por ejemplo, a Yorkshire para ver por qué morían tantos jóvenes en la residencia de ese condado. Una visita, también al cementerio, que le costó un pleito y que fue germen de Oliver Twist.
En su última biografía publicada en España, 'Dickens. El observador solitario' (Edhasa), el británico Peter Ackroyd hace un retrato del genio inglés que no oculta sus manías ni su ego desmedido (el que le llevó a hacer giras interminables con lecturas de sus relatos en la última parte de su vida), pero que nos revela a alguien que se preocupó por las clases más humildes y que, a la vez, estaba fascinado por los progresos tecnológicos de una sociedad que recibía a la modernidad. «Cuando iluminan las calles con farolas de gas, Dickens lo compara con la llegada de Julio César o la firma de la Carta Magna», explica Gregorio Cantera, traductor precisamente de esta biografía y de 'Cuentos de Navidad' (los cinco relatos originales), para esta misma editorial, y de 'Oliver Twist' para Losada.
Su denuncia provenía de sus orígenes y también de su adhesión a lo que entonces se llamó radicalismo, una corriente en la que también estuvieron sus compatriotas Percy Shelley (esposo de Mary Shelley, autora de 'Frankenstein') o Lord Byron. Dickens tuvo que pasar muchas horas de trabajo malpagado en una fábrica de betún para llevar algún dinero a casa y sobrevivir en una fonda de mala muerte. En unos momentos, además, que el hogar de los suyos era la prisión en la que su padre, John, penaba por sus deudas. Porque, en aquellos días, toda la familia se iba a vivir con el preso.

Este trabajo formó su conciencia (lo dejó cuando su padre salió de la cárcel) y dio consistencia a la manía que siempre sintió por su madre, Elizabeth, que fue quien insistió en que ganara el sustento de todos. Por otro lado, el radicalismo denunciaba que las estructuras estaban caducas, que la Justicia era un proceso tortuoso e interminable y que había que reformar un sistema totalmente injusto. Que no podía permitirse el hacinamiento ni que los más pobres tuviesen que vivir de los robos o de la prostitución de sus hijos. Él lo hizo a través de sus personajes: «Están totalmente encarnados. Al final de su vida, vienen a verle sus editores americanos y les enseña los sitios reales: dónde ha situado determinada escena de 'Oliver Twist' o de 'David Copperfield'».
«En 'Cuentos de Navidad', por ejemplo —recuerda Cantera—, los niños son indigencia e ignorancia. 'Oliver Twist' está situado en las zonas más insalubres de Londres, en los focos de la peste». Miseria hasta un grado hoy difícil de imaginar: el Támesis era la tumba de muchos cuerpos y foco de un hedor repugnante (en 1858, el Parlamento tuvo que hacer acopio de sábanas con lejía porque nadie podía respirar). Y, al mismo tiempo, los pobres comían restos de animales muertos, como perros o caballos, que había en su cauce.
A Charles Dickens, además, lo leyeron los más poderosos y los más humildes. La reina Victoria era su seguidora y quiso hacerlo Sir. En una entrevista personal con ella, hablaron de los precios de la carne y de lo caro que estaba el servicio (Dickens no dejaba de ser una persona rica). Pero también tenía cautivadas a las clases populares: «La gente más humilde, aunque no supiera leer, reunía el dinero para comprar el folleto (las novelas eran por entregas) y que alguien se lo leyera en grupo», recuerda el traductor. «Veían que era como ellos vivían, pero sin burlarse ni adornarlo. Nunca perdió el espíritu de cronista».

miércoles, 8 de febrero de 2012

CAD/CAM Dentistry.


CAD/CAM Dentistry
CAD/CAM Dentistry (Computer-Aided Design and Computer-Aided Manufacturing in Dentistry) is an advanced area of dentistry that uses computer technology to help design and manufacture different types of dental restorations.  Many dentists now utilize this type of dentistry to produce accurate crownsveneers, inlays/onlays, bridges, dental implant restorations and orthodontic appliances.
The benefit of CAD/CAM technology is that it allows the practitioner the ability to produce esthetic, well-fitting prosthetic dental restorations on-site in a matter of hours.  The convenience of chairside CAD/CAM restoration differs from conventional dentistry in that the restoration can be placed in the same day, whereas conventional or dated techniques required temporaries to be placed for several weeks while an off-site dental laboratory produced the prosthesis.

CAD/CAM Process

The CAD/CAM technology is available for both dentists and dental labs, allowing qualified technicians the ability to design the restorations on a computer screen.  The program will display a 3-D image of the prepared tooth or teeth that is obtained by a digital image.  The program then sends the data to a milling chamber where the dental restoration is then carved out of a solid block of composite resin or porcelain.  The dentist will then check the restoration for size and fit and can then apply it to the damaged tooth.  The CAD/CAM technology allows the dentist to restore a tooth in as little as an hour, as opposed to several weeks using traditional methods.

Advantages of CAD/CAM Dentistry to Traditional Restorations

Because CAD/CAM dentistry can usually be done in-office, there is no need for multiple visits.  The restoration may be done in a single appointment, and negates the need for temporaries.  An all-ceramic bridge is an exception to this rule, and can take a second office visit as the bridge needs to be created in a laboratory.  If this is the case, then a temporary restoration would be necessary.
Studies have also shown that CAD/CAM restorations are stronger than those milled from more traditional materials and are therefore less likely to fracture.  The dental technologies available for restorations can be used to make crowns, veneers, inlays/onlays, and bridges.

CAD/CAM Dental Technologies

CEREC (Chairside Economical Restoration of Esthetic Ceramics) by Sirona Dental, is a dental restoration technology that includes CAD/CAM and 3-D technologies.  The materials that CEREC uses to match your natural tooth structure are similar in composition and color to your original teeth.  This is beneficial not only for esthetic reasons but also because when hot food or cold drinks are consumed the restoration and tooth expand and contract at almost equal rates.  Additionally, the materials are chemically bonded to your tooth, so the dentist can save as much healthy tooth tissue as possible while providing you with a dental restoration that strengthens your tooth.
The restoration process with the CEREC device begins with a photograph and stores the image as a 3-D model.  Their proprietary software is then used to approximate the restoration shape using bigeneric comparisons to surrounding teeth.  The dentist then refines that model using the 3-D CAD software.  Once the design is complete, the data is sent to the milling unit which manufactures the actual restoration from a solid block of solid ceramic or composite block.  The dentist then bonds the restoration to the tooth using resin cement which bonds to both the tooth and the restoration for a look and fit that is natural and durable.

viernes, 3 de febrero de 2012

El estrés y el bruxismo—rechinamiento de dientes— pueden impactar la salud dental.(ASOCIACIÓN DENTAL AMERICANA).


¿El estrés en el trabajo y en la vida diaria están teniendo un efecto grave sobre sus dientes durante la noche?

Investigadores alemanes analizaron a un pequeño grupo de pacientes para ver si el bruxismo—rechinar los dientes durante la noche—estaba relacionado con el estrés.

Un total de 69 personas, incluyendo 48 que eran bruxómanos, fue evaluado con un cuestionario para verificar si ellos reportaban problemas diarios, problemas en el trabajo, fatiga o problemas físicos.

Cada participante se encontraba entre los 20 y 40 años de edad y tenía una pareja al dormir que reportó sonidos de rechinamiento durante la noche en los últimos seis meses. Los participantes también reportaron uno o más síntomas de bruxismo antes del estudio, incluyendo fatiga muscular o dolor al despertarse, desgaste dental anormal o manchas brillantes en las restauraciones y agrandamiento de los músculos de la mandíbula.

Los investigadores también midieron el bruxismo de los pacientes durante la noche durante cinco noches consecutivas, con placas delgadas especiales que registraban los patrones de rechinamiento y eran utilizadas en sus bocas durante la noche.

Ellos concluyeron que los participantes con alta actividad de bruxismo al dormir tienden a sentirse más estresados en el trabajo y en sus vidas diarias y, de acuerdo con el cuestionario, parecen lidiar con el estrés en una forma negativa. El bruxismo es un problema dental peligroso que no solamente puede desgastar los dientes, sino que también hacerlos sensibles o aflojarlos o hasta fracturarlos. Además de superficies de dientes desgastadas, los síntomas pueden incluir dolores de cabeza y una mandíbula adolorida.

Su dentista puede diagnosticar el bruxismo al dormir y crear un protector bucal a su medida para proteger sus dientes mientras duerme. Los pacientes también pueden beneficiarse de la reducción de estrés, la terapia física, los relajantes musculares, la orientación y el ejercicio.

HISTORIA DEL CEPILLO DE DIENTES.

Imaginar la vida sin esta útil herramienta de higiene personal, inventada por el hombre, resulta difícil, sin embargo antes de existir como la conocemos hoy en día, ya el ser humano había diseñado modelos, muy rudimentarios, pero eficaces a fin de cuentas. Hagamos un recorrido cronológico a través de la historia del cepillo de dientes, para así entender su evolución.
• 3000 a.C. Los egipcios usan pequeñas ramas con puntas desgastadas para limpiar sus dientes.
• 1400: Los chinos inventan el cepillo dental de cerdas, hecho con pelaje de jabalí siberiano fijado a un mango de bambú o de hueso.
• 1600: Los viajeros europeos que viajan a China traen a su regreso el cepillo dental; reemplazan las cerdas del jabalí por las más suaves crines de caballo. En esos tiempos muy poca gente del mundo occidental se cepillaba los dientes, y aquellos que lo hacían preferían los fabricados con cabello de caballo, el cual era más suave que el del jabalí.
• En Europa, la gente estaba La más acostumbrada a usar los palitos de dientes después de las comidas. Estos estaban hechos de plumas de ganso o de metal (cobre o plata).
• 1885: Las compañías comienzan a producir cepillos manuales a gran escala.
• El cabello de otros animales también fue usado para la higiene dental, hasta el inicio del siglo XX. Pero fue el cabello del jabalí siberiano el más usado, tanto así que lo importaron por muchos años, hasta que el nylon fue inventado en 1937 por Wallace H. Carothers, en los Laboratorios DuPont en los Estados Unidos.
• En 1938, este nuevo material se convirtió en el símbolo del modernismo y prosperidad a través de la comercialización de las medias de nylon y los cepillos milagrosos del Dr. West, con cerdas de nylon por su puesto. Finalmente, los jabalíes salvajes dejaron de ser cazados, al menos para este uso.
• 1950: Dupont mejoró sus cepillo proveyéndolos de nuevas cerdas de nylon más suaves.
• 1960: Se presenta el primer cepillo dental eléctrico en Estados Unidos.
• 1987: Se presenta el primer cepillo dental eléctrico para uso doméstico, de acción rotatoria.
• 2000: Los cepillos dentales eléctricos de bajo precio hacen crecer al mercado de los cepillos eléctricos.

jueves, 2 de febrero de 2012

HISTORIA DEL BLANQUEAMIENTO DENTAL



"Rojizos son sus ojos más que el vino y la blancura de sus dientes más que la leche"(Génesis 49:12)
La Odontología Estética no es un concepto actual. Desde el principio de los tiempos el ser humano a buscado la belleza de una u otra forma y agradar a los demás. Los cánones de belleza han ido variando  a lo largo de la historia. 
Ya los egipcios disponían de cosméticos antes del año 2000 A.C. Los dientes sanos y blancos han simbolizado signos de salud, limpieza y fortaleza.
Nuestros antepasados cavernícolas ansiaban tener unos caninos grandes por ser a su juicio sintomáticos de fuerza y salud, imprescindibles antes de la lucha. 
 En la España prerromana se preconizaba el enjuague con orines envejecidos en cisternas. Múltiples brebajes a lo largo de la Historia  perseguían la obtención de unos dientes más blancos.
En la antigua China imperial, las viudas teñían sus dientes de negro como signo de renuncia a la belleza.





Los mayas, como demostración de buena posición social se realizaban incrustaciones de jade en los dientes y limaban sus bordes cuidadosamente.

En el Japón medieval y hasta el siglo XIX se realizaba la técnica del ohguro (dientes negros). Esta técnica de ennegrecimiento de dientes basada en la aplicación de un tinte negro (obtenido de una mezcla de hongos, sake, hierro oxidado, etc.) se reservaba para acontecimientos sociales de gran importancia. Marcaba la alta posición social por lo que causaba furor entre la nobleza de la época y los samurais de alto rango. Finalmente las jóvenes casamenteras pasaron a aplicarse el ohguro.La costumbre empezó a desaparecer a partir de 1873 cuando la emperatriz apareció en público con los dientes blancos.
En Occidente el blanqueamiento dental es un problema antiguo y no exclusivo de la sociedad actual.
Desde hace más de 100 años se ha usado el peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) y el ácido clorhídrico (lejía), juntos ó por separado, para el blanqueamiento interno (en dientes endodonciados) ó externo de los dientes.
1877. Chapple  describe en una publicación el uso de ácido oxálico para tratar cierto tipo de decoloraciones dentales.
1879. Taft sugiere el uso de una solución clorada que denomina solución de Labarraque.
1884. Harlan emplea dióxido de hidrógeno.
1895. Weskale recomienda una mezcla de peróxido de hidrógeno y éter que para que sea más efectiva debe activarse con corriente eléctrica.
1916. Kane descubre que el exceso de flúor en el agua potable provoca coloraciones oscuras en los dientes, normalmente superficiales. Intenta eliminar las manchas aplicando algodones empapados en ácido clorhídrico y calentando con llama.
1918. Abbot establece las bases para las técnicas actuales al introducir un método efectivo consistente en peróxido de hidrógeno al 37% que se activa con luz y calor ("superoxol").
  • Par el tratamiento de las coloraciones provocadas por el exceso de flúor (fluorosis) Kane propugna el uso de técnicas de microabrasión (pequeño desgaste de la superficie del esmalte). 
  • Abbot preconiza el tratamiento púramente químico a base de peróxido de hidrógeno.    
1937. Ames comunica el éxito de un blanqueamiento por primera vez. 
1942. Yonger aporta el primer tratamiento contra la fluorosis dental.
1960´S. Klusmier introduce uso de gly-oxide.
1966. McInnes aplicaba sobre los dientes algodones impregnados con una solución preparada "in situ" de 5 ml de ácido clorhídrico al 36%, 5 ml de peróxido de hidrógeno al 30% y éter al 30%. Tras unos 18 minutos se aclaraban los dientes con agua y se aplicaba una pasta de bicarbonato de sodio para neutralizar. Finalmente pulía los dientes.
1970. Cohen desarrolla el primer tratamiento para decoloraciones por tetraciclinas.
                                     
Tinción por tetraciclinas (tipo de antibiótico muy difundido en años 60)
1972. Arens, ante el aumento de tinciones por tetraciclinas en la década de los 70 reactiva las técnicas de blanqueamiento de Abbot, caídas en desuso, consistentes en la aplicación de peróxido de hidrógeno activado por calor.
1980´S. Zaragoza y cols. introduce la técnica termoquímica denominada "blanqueamiento BV" (peróxido de hidrógeno al 70% activado por calor en una cubeta térmica). Aunque con interesantes resultados cae en desuso por ser poco práctica y peligrosa por la alta concentración del producto que requiere excepcionales medidas de seguridad.
1984. McCloskey preconiza el empleo de una solución diluída de ácido clorhídrico frotándola contra el esmalte con bolas de algodón y prosiguiendo con la técnica de McInnes.
1986. Croll y Cavanaugh combinan un 18% de clorhídrico con piedra pómez y raíces vegetales.
1986. Munro. Desarrolla el primer agente comercial blanqueador con 10% peróxido de carbamida ("White&Brite", Omnil International).
1989. Feinman y cols., seguidores de Arens, son los primeros en definir cuidadosamente la técnica de peróxido de hidrógeno activado por calor y, sobre todo, su real campo de aplicación.
1989. Haywood y Heymann recomiendan el uso de un gel de peróxido de carbamida al 10% (equivalente al peróxido de hidrógeno al 3.6%) aplicado  en la boca mediante finas cubetas de plástico individualizadas para cada paciente y su uso durante varias horas diarias en domicilio durante un período de 1-2 semanas. Esto fue el origen de alguna de las actuales técnicas más extendidas y económicas y que presentan la gran ventaja de basarse en sustancias blanqueadoras a concentraciones muy bajas (blanqueamiento domiciliario ó casero). En la actualidad existen innumerables productos de sta categoría en el mercado (ver productos comerciales)
1990. Se comercializa el "Prema" ("Premier"), una mezcla de ácido clorhídrico al 10% y piedra pómez.
1991. Miara y cols. tras probar diferentes mezclas de ácidos y peróxido de hidrógeno a diferentes concentraciones introducen en el mercado el sistema "Microclean" (Cedia). Una mezcla de ácido clorhídrico, polvo de piedra pómez y peróxido de hidrógeno a baja concentración que se aplicaba en periodos de unos 8 segundos a los dientes tratados mediante copas de goma.
Actualmente la mayoría de profesionales hemos recurrido al uso de geles de peróxido de hidrógeno del 20-37% que se activan químicamente ó por la luz de polimerizar, láser ó arco de plasma (para blanqueamiento rápido en consulta). El mejor resultado hoy en día se obtiene mediante la activación con luz arco de plasma.
A fecha de hoy existen pues tres técnicas disponibles para el tratamiento de las coloraciones dentales:
  • Microabrasión
  • Blanqueamiento en consulta con geles de peróxido de hidrógeno al 20-37% autoactivados ó activados mediante calor ó luz
  • Blanqueamiento supervisado por el profesional y administrado por el mismo paciente en su domicilio utilizando geles de peróxido de carbamida al 10-12%
Pueden realizarse combinaciones de ellas para optimizar el resultado si el profesional lo considera oportuno (en función de la profundidad de coloración, extensión, etc.).
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miércoles, 30 de noviembre de 2011

Introducción a la colocación y restauración de implantes dentales




Los implantes dentales son sustitutos artificiales de los dientes.
Se introducen quirúrgicamente en el hueso y son rehabilitados protésicamente.
Son una opción de tratamiento para pacientes parcial o totalmente edéntulos.

¿Por qué elegir implantes dentales?
1. Es la única forma de reemplazo dental con la que se mantiene el hueso
2. Es lo más cercano estética y funcionalmente a un diente natural
3. Preservan la salud de los dientes adyacentes (tratamiento mas conservador)
4. Proporcionan éxito a largo plazo

Per-Ingvar Branemark (1951) definió a la osteointegración como una conexión directa estructural y funcional entre el hueso vivo, y la superficie de un implante sometido a carga funcional.

Un implante dental consta de varias partes:
  • Restauración
  • Aditamento
  • Tornillo
  • Implante
Los implantes dentales pueden ser cónicos o rectos, y tener una conexión interna o externa. Tienen diferentes diámetros y longitudes que se adaptan para cada zona o situación en el paciente.

La colocación de los implantes puede realizarse:
  • con colgajo 
  • sin colgajo.

Se realizará sin colgajo cuando la cantidad y calidad del hueso y tejido sea sufiente y cuando no sea necesario una visión directa de las estructuras anatómicas.

Con colgajo cuando sea necesario observar el hueso y las estructuras anatómicas y cuando se requiera injertar hueso o tejido.

En cuanto a los aditamentos protésicos podemos decir que se dividen en dos grandes grupos, los que utilizamos de forma provisional y definitiva.

La rehabilitación de los implantes dentales puede ser desde unitaria, ya sea anterior o posterior, múltiple hasta total, ya sea de la arcada superior, inferior o de ambas. Y pueden ser atornilladas, cementadas o removibles, dependerá de cada caso, de la ubicación de los implantes y del tipo y calidad del hueso.

La evaluación del paciente tiene que ser meticuolsa antes de convertirse en un candidato para la rehabilitación con implantes. Debe cumplir con ciertas especificaciones médicas, dentales y contar con la cooperación absoluta del paciente.

La próxima semana realizaremos una práctica de impresión sobre implantes y el examen final. Recuerden traer la cucharilla de plástico parcial y material de impresión. Los que no consigan el modelo de la práctica quirúrgica del semestre pasado yo les proporcionaré uno y los aditamentos para impresión.


miércoles, 16 de noviembre de 2011

GIACOMO GIROLAMO CASANOVA

Despilfarrador, viajero y, por encima de todo, libertino. Pero también gran escritor, erudito y filósofo. Así fue Giacomo Casanova, y así, en todas sus dimensiones, se muestra en sus “Memorias” , por primera vez en España,  sin cortes ni censura. A lo largo de más de 3.600 páginas, el amante perfecto se muestra en toda su esplendorosa, lúbrica y autodestructiva humanidad y nos desvela un siglo XVIII tan absorto en la pasión como en el raciocinio.

“Va y viene a todas partes, con una cara franca y la cabeza en alto, bien vestido… Es un hombre de unos 40 años como máximo, buen mozo de aspecto saludable y vigoroso, de piel muy morena y ojos vivaces. Lleva una peluca corta de color castaño. Por lo que me han contado, tiene un carácter descarado y despectivo; pero, sobre todo, tiene mucha labia y, por consiguiente, es ingenioso e instruido…”. Este retrato, realizado por un agente de la inquisición veneciana, es de los pocos que se conservan de Giacomo Casanova.
Detrás se escribe la leyenda de un hombre de baja cuna – sus padres eran comediantes – que se relacionó con reyes, obispos y genios de las artes, como Voltaire, con quien mantuvo discusiones literarias, o Mozart, con el que llegó a colaborar. Casanova hizo del juego amatorio un oficio, acometió empresas como la creación de la Lotería Nacional Francesa y protagonizó huidas como la de la famosa prisión veneciana de Los Plomos, a la que fue a parar por asunto de una estafa y de la que se libró con ingenio, convirtiéndose en una especie de héroe que era reclamado en todos los salones para narrar la aventura.
Ahora, de la mano de Atlanta, llegan a las librerías españolas, íntegras, en estado puro, sus célebres “Memorias” tal como las concibió, sin los cortes ideológicos o morales de la censura a que fueron sometidas empresas anteriores. Así, se incluye – completo – un revelador episodio de onanismo y homosexualidad, tratado más sutilmente que el lesbianismo, que se muestra en escenas más explícitas.
Casanova, en compañía masculina, contempla a tres ninfas bañándose en un estanque a la luz de la luna, y pasa a relatar: “El delicioso espectáculo no pudo dejar de excitarme enseguida, e Ismail, loco de alegría, me convenció de que no debía tener escrúpulo alguno, animándome, por el contrario, a dejarme llevar por los efectos que la voluptuosa vista debía despertar en mi alma y dándome él mismo ejemplo”.
Detalles ocultos. Suculenta narración que en las ediciones de Aguilar o Edaf, las que han circulado hasta ahora en España, se resolvió manteniendo la visión de las ninfas en el estanque, pero ocultando el resto: “Lector, he de ahorraros los detalles del cuadro, pero si la Naturaleza os ha otorgado un corazón ardiente y unos sentidos a la par, adivinaréis el estrago que aquel espectáculo único y fascinante hubo de causar en mi pobre cuerpo…”.
Existen otros muchos cambios de palabras y de sentidos. Hay, por ejemplo, un párrafo en el que el narrador se refiere al suicidio, pero la palabra fue sustituida por “funesta idea de la muerte”. “Hay que dejarles ese pequeño consuelo, pues sin ese refugio acabarán por odiarse a sí mismos, y el odio a uno mismo lleva a menudo a la funesta idea del suicidio”, podemos leer en la nueva edición.
Hay otro momento en el que Casanova elogia a la República con vítores que adornan un exaltado discurso que hasta hoy no había podido percibirse. “¿Se puede inventar algo más bello en materia de lengua que “ambulance, franciade, monarchien, sansculottisme”? ¡Viva la República!”, declara, pero en las ediciones citadas todo el párrafo fue eliminado.
Autobiografia. Ahora, por fin, llega libre de prejuicios “Historia de mi vida, título de unas memorias que su autor hubiera querido titular ‘Las confesiones’ –nunca perdonó a Rousseau que le robase el título–. En total, se trata de unas 3.600 páginas – repartidas en dos volúmenes – en las que el manuscrito original se enriquece con todas las notas e índices que los especialistas han ido elaborando hasta hoy. “Un relato que conmueve, exalta, divierte, inspira, solaza y excita tanto la lujuria como el raciocinio”, señala en el prólogo el escritor Félix de Azúa.
¿Qué convierte a Casanova en un personaje que sigue resultando atractivo para el lector de hoy? “Lo más interesante es su capacidad para introducirse, muchas veces aprovechándose de sus relaciones con mujeres influyentes, en las más altas esferas, para hablar de tú a tú con figuras como Luis XVI, Federico de Prusia o Catalina la Grande…”, señala Mauro Armiño, traductor y responsable de la edición, quien destaca la frescura y modernidad del estilo oral de unas memorias en las que en todo momento se entabla un diálogo con el lector.
La potencia de las “Memorias” radica, según Azúa, en el recorrido que hace a lo largo de toda una vida, desde “una brillante floración en uno de los más hermosos jardines del siglo XVIII, la República de Venecia; un crecimiento deslumbrante en las cortes más poderosas de Europa; una madurez robusta, durante la cual esa viva lumbre se va achicando poco a poco, y una decadencia insoportable que sólo la muerte puede aliviar”.
Fue en esa etapa final, ya sexagenario, retirado y olvidado por todos, cuando Casanova se propuso escribir una obra que diese cuenta de sus esplendores idos. Se puso manos a la obra en el castillo de Dux (Chequia), al que fue a parar gracias a la caridad del conde de Waldstein, su último protector, quien le dio el puesto de bibliotecario.
Ya convertido en un viejo estrafalario y de extraordinaria memoria que acabó sus días convertido en objeto de mofa y vejación –los criados del castillo de Dux se reían de él y llegaron a propinarle una paliza– se propuso recuperar el pasadocon un propósito muy claro:
“Al acordarme de los placeres que he experimentado, los revivo y gozo con ellos por segunda vez, y me río de las penas que ya he sufrido y que ya no siento…”.
Ahí empieza el recuento de una vida (1725-1798) cuya ocupación principal fue siempre “cultivar el goce de los sentidos”. Las aventuras amorosas, que se iniciaron en la adolescencia, van serpenteando un camino en el que acontece de todo: encarcelamientos por líos económicos o de faldas, persecuciones por parte de la Inquisición por sus prácticas cabalísticas, cambios de actividad que lo conducen del Derecho a la carrera eclesiástica y militar en nombre de la República…
Hijo de la ilustración. La biografía trepidante de este digno hijo de la Ilustrración, despilfarrador, timador, jugador empedernido, duelista, viajero, masón, pero también cultísimo autor de libretos de ópera y de ensayos, fue inmortalizada cinematográficamente por Fellini en su célebre “Casanova” (1976), con el actor Donald Sutherland en la piel de quien ha pasado a la historia por convertir la seducción en un arte.
“A pesar de un fondo de excelente moral, fruto obligado de los divinos principios arraigados en mi alma, he sido, durante toda mi vida, víctima de mis sentidos. Me he complacido en descarriarme…”, escribe en el prefacio a sus “Memorias’” una obra cuyo valor no se reduce sólo al relato de sus lances amorosos. Anecdótico resulta ya el dato de que se acostase con 132 mujeres de toda clase y condición, si se compara con la importancia de su testimonio para recorrer la Europa del siglo XVIII.
Alrededor de 100 ciudades fueron escenarios de sus andanzas en una época en la que los viajes resultaban peligrosos y quebraban la salud del más aguerrido. Hasta España llegó en una visita en la que se involucró en un proyecto de colonización de Sierra Morena, compuso un libreto de ópera en Aranjuez, mantuvo una aventura con la española doña Ignacia y fue encarcelado en dos ocasiones: una en el Buen Retiro tras ser denunciado por posesión de armas – intervino a su favor el Conde de Aranda –, y otra por liarse con Nina, la amante oficial del influyente virrey de Barcelona, el conde de Ricla.
Teresa, Lucrezia, Henriette, Ignacia, Caterina y tantos otros nombres de mujeres aparecen falseados en el original de sus “Memorias” –los ‘casanovistas’ acabaron después ubicándolos en la realidad–. Unas provenían de la nobleza; otras eran simples cocineras de posada o prostitutas. A todas las amó a su manera, con algunas tuvo descendencia y llegó a reconocer que el gran amor de su vida fue Henriette, una mujer con cierto misterio por la que llegó a convertirse –por poco tiempo– en un beato, y que fue la única de quien quemó sus cartas.
Celestino. Casanova disfrutó con la conquista y se convirtió en amigo y protector de muchas de sus amantes, llegando incluso a buscarles marido, sobre todo a aquellas que compró a sus padres a corta edad –práctica habitual en la época– asegurándoles que velaría por su felicidad.
“Fue un Marqués de Sade blanco; siempre rehuyó cualquier práctica violenta”, señala Mauro Armiño, “pero no tenía prejuicios y consideraba que el incesto era una idiotez, llegando a mantener relaciones con una de sus hijas al mismo tiempo que con su madre”.